Llegó el momento. Os esperamos.
MADEMOISELLE JOUE AVEC SON REVOLVER
viernes, 17 de mayo de 2013
lunes, 6 de mayo de 2013
LOS MINUTOS NEGROS. MARTÍN SOLARES. MONDADORI. 399 PÁGINAS
LOS MINUTOS NEGROS. MARTÍN SOLARES. MONDADORI. 399 PÁGINAS
Definitivamente Junot Díaz debe leer muy, muy poco si se atreve a aseverar en la portada de este libro que es una de las mejores novelas que ha leído en los últimos diez años. Y no niego que la novela está bien, muy bien para ser más exactos, pero me sobra mucho texto y mucho contexto después de haberla leído. En su favor diré que hay un par de personajes el detective Rangel y el agente Ramón Cabrera, conocido como el Maceton que están construidos con esa primorosa arquitectura literaria que llevará al lector a recordarlos por una larga temporada. No negaré que es una crítica feroz al abuso y la corrupción policial esculpida sin falsos temores y con cada palabra en su sitio, pero la historia es tan flojita y tan falta de esos efectos mortíferos y efervescentes que alguien nos promete en la contraportada. No sé, no es que se trate de una historia que no atrape, es más bien una historia que acaba por echarte de su lado, demasiados movimientos pesados y gravosos que acaban por dejar insatisfecho y casi entumecido a quien lee. Me hubiera gustado que el resultado de mi lectura fuera otro, quizás si no hubiese leído con anterioridad novelas como Diablos de Polvo estaría de acuerdo con el señor Diaz, pero habiéndola leído he de decir que Los minutos negros será una de esas historias que olvidaré en cuanto se cruce en mi camino una auténtica novela feroz. Y me molesta escribir una reseña negativa porque todo es correcto (excepto algunos pasajes bastante increíbles como los relacionados con el hijo de un narco) y todo es loable en este fallido puzle generacional sobre la corrupción policial y política, pero a veces la corrección no es suficiente cuando lo que se quiere es contar la historia en la que aparece un descuartizador de niñas defendido a capa y espada por el poder. Aún así, si este verano no tienen lecturas atrasadas ni relecturas necesarias, quizás deban leerla o quizás deben leerla si son fans de Frazen, ya saben ese loado encantador de serpientes que a mí me gusta tan poco .
domingo, 5 de mayo de 2013
EL TAMAÑO SÍ IMPORTA
La generosidad de Marcelo Luján hace posible que el próximo miércoles 8 de mayo a partir de las 21.00 horas yo sea la narradora invitada en la Jam Session de Ficción Breve, El tamaño sí importa.
Espero que os animéis a acompañarnos.
lunes, 29 de abril de 2013
LAS ILUSIONES. JONÁS TRUEBA. PERIFÉRICA. 63 PÁGINAS
LAS ILUSIONES. JONÁS TRUEBA. PERIFÉRICA. 63 PÁGINAS
Después de leer este libro me queda aún más claro, de lo que ya lo tenía, que me resulta imposible no creer en los libros que me hacen resucitar. Y este mini libro lleno de grandezas lo ha conseguido. La honestidad nos destapa los ojos cuando más abiertos creíamos tenerlos. El autor despliega inteligencia y va llenando de lucidez los pequeños caminos que le entrega la vida al ser humano y pone sobre el papel a esos seres ficticios que el dolor, la desesperanza y la desorientación consiguen hacer de nosotros. En este pequeño libro hay una lucha titánica entre lo evidente y lo onírico, entre lo que nos salva y lo que nos destruye y es que el amor, aunque sea correspondido, es una elegía construida ya sobre el primer beso:
“Es el mismo personaje en una cama o en otra”
“Puede que me equivoque, pero existe un momento en la vida, sólo un momento, en que somos conscientes de que somos genios o enamorados”
Está claro que respirar es transformarse en otro. Respirar nos defiende de la muerte, pero al mismo tiempo borra lo que la soledad nos permite conservar. Por eso la calle está llena de personajes y por eso este director de cine toma apuntes y no da nada por hecho porque es un verdadero drama pasear por una ciudad en la que las personas se quedan en sus casas y lanzan a la calle sus personajes. Jonás Trueba sabe mirar y también sabe encontrar los caminos más adecuados para encuadrar sus historias porque respeta más las dudas que las certezas. Quizás después de leer esta última frase entiendan porque este microlibro , sentenciado como novela en la contraportada, haya conseguido que yo resucite nada menos que un lunes que es precisamente el día en que le entregas a la calle tu cuerpo muerto. La duda nos hace libres, deja lugar al sueño y al cine, a la resurrección, mientras que la certeza nos pega contra las paredes como esa mentira se queda pegada en la memoria de alguien que confío en nosotros.
Me gustaría pedirles que no se perdieran este baile de dudas y belleza, que ha construido el menor de los Trueba, éste este atípico cuaderno “ de no rodaje”que es una delicatesen.
jueves, 25 de abril de 2013
LA TUMBA DEL MARINERO. LUNA MIGUEL. LA BELLA VARSOVIA. 133 PÁGINAS
LA TUMBA DEL MARINERO. LUNA MIGUEL. LA BELLA VARSOVIA. 133 PÁGINAS
“El fin del mundo es crecer”
¿Se puede ser más honesta con la vida? Desde el punto de vista poético, definitivamente no.
Hay personas que en cuanto ven caer la primera hoja de los árboles cubren sus piscinas con inexpugnables telas para que la vida se olvide de ellas y cuando llegue el verano la rutina y la vida parezca que no se ha fijado en ellos durante los meses transcurridos. Sin embargo la vida es una mujer sin huesos y todo, hasta la más mínima rendija se pone a su disposición cada vez que alguien respira. También Luna Miguel es una mujer sin huesos y lo demuestra en cada una de las páginas de su nuevo poemario, La tumba del marinero. Ella conoce la vida como un niño que va a hacer la primera Comunión conoce las oraciones, tiene memoria fotográfica para las emociones y sus imágenes no son por tanto esa sucesión de cuerpos planos que el lector encontrará en otros libros. Las palabras de Luna Miguel tienen carne y tienen hueso y hasta un tuétano espeso y dulce que al derramarse sobre las páginas sale convertido en un mágico ácido que chisporrotea dentro del globo ocular de quien lee. La tumba del marineo, es el ancla y el agua, es la muerte y la vida, los caprichos de la genética y el amor a la madre. La tumba del marinero es un todo construido con trucos de magia imposibles de detectar por el ojo humano. Quizás aquellos que vieron cosas que nunca podríamos imaginar sean quienes guarden en sus cabezas privilegiadas la letra pequeña de tan gran historia, pero cuando se habla de Luna Miguel el quizás es una palabra insignificante porque ella pasea entre certezas y bienes para ofrecerle un todo compacto a quien sienta a leer:
“La sangre no duele en el cuerpo, ¿por qué si
fuera de él?
Y es que quien no pregunta está muerto. Pero Luna no pregunta a lo externo porque en realidad lo que quiere es que el cuerpo se le llene de respuestas. Sabe bien que las respuestas que se escupen contra las calles por las que paseamos son las que devastan las ciudades. Así que Luna se acoge a lo íntimo porque también sabe que lo plural es el hijo más querido de lo unitario y que escribir sobre un futuro que se construye desandando es sólo cosa de unos pocos:
“Tú me diste una boca
Mi madre me dio este páncreas.
La ciencia me dio insulina.
Dios no me dio nada
Salvo miedo
En un puñado de azúcar”
Ella sabe que todos los días en que vivimos somos una persona repetida, da igual que nos cambiemos de vestido o de zapatos, que nos cortemos el pelo o que salgamos a la calle. El sueño no nos salva, el sueño nos clona noche tras noche aunque casi nadie quiere tomar conciencia de ello. Por fortuna Luna lo hace y deshace el futuro para vivir estrictamente de lo que le ofrece un presente, feroz, pero tangible:
“Los ángeles envidiosos de blancura solo saben castigar”
Como ven, Luna Miguel se niega a asfixiar la superficie blanda de su piscina, desea ver al frio licuando el agua que meses antes le refrescaba la piel y escupe contra esa misma agua cuando hierve y le niega el poder sanador de su blandura. Eso sí no esperen poses ni posturitas de poeta atrapada en el malditismo más barato porque cada una de sus posturas poéticas posee la firme figura de quien conoce lo que significan las palabras:
“Para que sienta lo que siento
Tú tienes que estar muerto,
Y eso rima.
Y eso duele.
Y eso….”
Bienvenidos por tanto a un mundo inacabado, destruido y reconstruido en cada verso, en el que la poeta sienta en su misma mesa a Dios y al Diablo para hacerles pasar hambre y miedo.
“Para que yo sienta la sal
el mar ha de estar muerto”
IMPRESCINDIBLE.
lunes, 22 de abril de 2013
SOLO SI TE MUEVES. ALOMA RODRIGUEZ. XORDICA EDITORIAL .171 PÁGINAS
SOLO SI TE MUEVES. ALOMA RODRIGUEZ. XORDICA EDITORIAL .171 PÁGINAS
“No sirve de nada haber aprendido a follar en silencio si luego la cama te traiciona”
Espléndida sentencia, no creen?
Y es que estamos ante una novela de efervescencia sentimental sin sentimentalismos.
Solo si te mueves es una excitante novela coral que le sienta al lector tal y como le sienta a un niño un polo de limón en una tarde calor excesivo. Es decir se trata de una historia sanadora, refrescante e inútil que te hace sentir de maravilla mientras dura. Me ha sorprendido la quietud con la que la autora relata y me ha encantado que a los protagonistas no les haya sobrado ningún movimiento. Sentir no es fácil o no lo es al menos sentir con coherencia y mucho menos cuando entras en la treintena, esa edad difícil en la que la infancia aún se resiste a salir de nuestro cuerpo. Sin embargo la locura comedida de algunos de los protagonistas acaba convertida en una coherencia incoherente y deliciosa. Desear es un sentimiento complicado que nos transforma en locos sin diagnosticar. Gracias a Dios esta novela está llena de deseo y de calor, de habitaciones ocupadas y cuerpos rebosantes de besos y caricias. Pero de besos y caricias necesarios, no de besos y caricias obligados por esa mecánica aberrante del calentón postadolecente. Entre las líneas de esta novela existe la bondad de la letra pequeña que siempre acompaña al deseo, ya saben que yo mantengo que el amor no existe. Solo si te mueves es una novela tierna y atroz al mismo tiempo. Y es que todos los movimientos de un ser humano se derraman sobre las dos caras de una misma moneda. Me gusta mucho la manera en que Aloma Rodríguez ha manejado las luces y la sombras de sus personajes, me alegra que una novela de deseo y amistad no esté pegada contras las hojas del libro por culpa de lo plano de sus personajes. Aquí te sientas a leer y la carne de Adrián, de Luis o de Julia caen sobre tu carne y deforman la consistencia del objeto que alberga tu cuerpo mientras lees. Me ha gustado y mucho esta novela sin pretensiones que parece escrita desde la más absoluta honestidad. Sencilla y contundente, casi un espejo en el que mirarse para no olvidar la necesidad de la ternura o sobre el que mirar para recordar lo que fuimos mientras el futuro existía para cada uno de nosotros.
viernes, 19 de abril de 2013
LLEGÓ LA NUEVA VIDA DE MI VIDA SIN JULIO VERNE
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PERSECUCIÓN. ALESSANDRO PIPERNO. LUMEN. 442 PÁGINAS
PERSECUCIÓN. ALESSANDRO PIPERNO. LUMEN. 442 PÁGINAS
“Nada está en tan permanente peligro como la perfección”
En esta frase podría resumirse el tuétano de esta inquietante y adictiva novela. Una historia atípica, un desandado camino de perfección que nos muestra a un personaje que va disolviéndose día tras día entre las paredes de ácido que va expulsando una mentira. Leo Portecorvo es un triunfador, un médico eminente, un oncólogo infantil capaz de convencer a la misma muerte de que matar a un niño acabará por convertirla en una mujer imperfecta e indeseable. Un profesor respetado y respetable. El yerno, el hijo, el marido y el padre que todo ser humano querría tener en sus filas. O al menos lo parece antes de que la muerte y la venganza hagan de él un guiñapo húmedo entre las vetustas paredes del sótano de su casa. Un día Leo abandonara su camino de perfección empujado por la mentira con la que una niña de 12 años pretende sacarle de la vida. Una vez más David contra Goliat en una versión invertida de Lolita. Ahora es la niña quien sueña con el hombre. Ahora es la púber novia de su hijo pequeño quien escribe encendidas misivas contra el hombre justo y recto. Ahora es Camila quien enciende zarzas inextinguibles alrededor del hombre perfecto, Ahora es Camila, la pequeña Salomé que le entregará al mundo la cabeza del hombre admirado. La pequeña Camila, megalómana y terca, avezada y sibilina comportándose como un Nerón que volviera para devastar nuevamente Roma. Transformado a la Dolores de Nabokov en una casi niña santa. Un matrimonio roto, dos familias deshechas, la muerte y la vida intercambiando golpes y dibujos misteriosos que se cuelan bajo las puertas como animales sin huesos, como espectadores ensimismados frente a la culpa y la vergüenza que siente el protagonista. Una obra compleja que bebe de muchas fuentes, con ramalazos de la santa de Ávila y del coloso ruso, demoledora y atrapante que le granjeará al autor el reconocimiento que su osadía narrativa y temática merece. Un homenaje claro al Señor de las moscas y a ese salvajismo que alimenta a la infancia. Esplendida la libertad de movimientos que le otorga a la maldad infantil. Una historia ácida e inolvidable que por fortuna para el lector no ha hecho más que empezar. Para no perdérsela aunque le sobren algunas páginas.
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