miércoles 11 de noviembre de 2009


L’INCONNUE


Cuando salgo a la calle
empleo todo mi talento en convencer a mi carne
para que deje de ser carne
y se convierta en piedra.

5 comentarios:

Ada dijo...

Con disciplina se puede conseguir, pero no te perderias...algo?
Besos

Rodolfo Serrano dijo...

Magnífico, Sonia

Voltios dijo...

se debería conseguir, para que nada de lo que hay por ahí fuera nos afectase en exceso, un abrazo señorita fides.

Patricia E. dijo...

Sonieja... siempre que sea un estado reversible.

SONIA FIDES dijo...

No sé, Ada, yo en mis "poemas" nunca hablo de mí,ja,ja,ja


Besos.

Rodolfo, Rodolfo, que siempre me sacas los colores. Ya sabes que para mí que un POETA como tú me digas esos piropos es la pera.

Un abrazo.

Si, Ángel, de eso se trata de tratar de mostrar esa erosión que supone para el individuo el simple hecho de salir de casa.

Un abrazo también para ti.


Patricia, los estados reversibles acaban por ser irreversibles a la larga, pero eso ya lo contaré otro día.

Besos.