UNA PASADA DE CANCIÓN
miércoles 30 de septiembre de 2009
lunes 28 de septiembre de 2009

LA BEATA
Soy monja
mi vida entregada al señor
mi vida entregada a mi esposo
estigmas en mis manos / ángelus biblias crucifijos
rosario de auroras flagelándose / hasta no sentir
hostias // cuerpo del señor / cuerpo de mi esposo
mortificación de los instintos
vino // sangre de mi amor / sangre de mi esposo
deseo que vengan y acaben conmigo
violadores a mí / violadores del mundo uníos
miércoles 23 de septiembre de 2009
martes 22 de septiembre de 2009

Revista /AL OTRO LADO DEL ESPEJO / Nº1
En esta ocasión contamos con:
Guy de Maupassant / Ricardo Pligia / Hipólito G. Navarro / Lorenzo Silva / Carlos Salem / David González / Ana Pérez Cañamares / Miguel Ángel Zapata / José Ángel Barrueco / Hasier Larretxea / J.Ramallo / Carlos Ardohaín / Escandar Algeet /Reyes Monje / Lola B.Gallardo / Marcos Vasconcellos / Carlos Ollero / Nacho Viñuela / Inés Martín / Carlos Frühebeck / Carmen Guzmán.
Nos Ilustran:
Lidia Litrán (portada) / Juanito Kalvellido / Leticia Vera / Ángel Rodríguez RoblesAna Rodríguez Pastor / Beatriz Chaves / Lucía Barredo / José Naveiras /Alberto Rivas
viernes 11 de septiembre de 2009

Cierto no soy más que la sombra de un pasajero en este planeta
miércoles 9 de septiembre de 2009

DESILUSIÓN
Sé que no estoy en mi juicio
a medida que trago la vida
tomo conciencia de ella –no mucha- ,
pero me pasa. y me pasa
que al igual
que a las gallinas
necesito muy poco.
si acaso, una miajita de luz
algo de alimento,
y un lugar
donde reposar mis huevos.
la lucha
me enseñó -también-
a excretar
sólido
y
líquido
en una misma deposición.
-no sé
si lo entendí bien-
supongo
que la felicidad
consiste
en cagarme de miedo
o
mearme de risa
según voy abriendo
o
cerrando
periodos.
jueves 3 de septiembre de 2009


David mira a Ryu con seriedad repentina. Están solos al fondo de la tienda, que está vacía y oscura, sólo iluminada tenuemente con un par de luces cenitales en la barra. Yoshi se despide mirando furtivamente a la pareja:
— ¿No me necesitas?
— No, puedes irte, Yoshi.
— Buenas noches. Hasta mañana.
— Hasta mañana.
Se hace un gran silencio sólo roto por el ruido de Yoshi al salir por la puerta.
—¿Quieres cenar conmigo esta noche?
Ryu mira su copa fijamente y da un trago.
— ¿Por qué quieres cenar conmigo esta noche?
— No puedo cenar solo esta noche. Si ceno solo esta noche, beberé demasiado y, si bebo demasiado, me pondré horriblemente triste y, si me pongo horriblemente triste, lloraré, la gente se burlará de mí y empezaré a pensar en todas las razones que tengo para hacerme el harakiri.
— Así que me estás pidiendo que te salve la vida.
— Más o menos.
Ryu sonríe. Vuelve a dar un sorbo. No dice nada. Es una sonrisa que podría ser sincera o la más taimada del mundo. Él la mira inquisitivo. Ella sigue sin contestar. Hay una extraña corriente entre ellos. Una confianza instantánea que las luces tenues sobre la barra y la oscuridad rotunda de la tienda no hacen más que aumentar.
miércoles 2 de septiembre de 2009

Cuento los días por canciones que a veces no me gustan.
Por certificados que dicen lo aparente
y nada más,
como las letras de estas mala canciones,
cuya música remuerde sin embargo siempre
la boca del estómago.
Cuento los años por fotografías desordenadas:
como un tren intercambio destino y procedencia,
me arrepiento y a destiempo doy vueltas, me detengo.
Es lo que más me gusta, no pasar.
Contar desgasta
y luego llueve un hilo azul sobre los números.
la aritmética, pues, la olvidaré a propósito.
Un pájaro cantaba en la mañana y yo lo oía
como se oye la voz más añorada por teléfono.
Echar de menos causa eternidad.
canciones hay que deberían ser lo único posible,
el único certificado del final.
Hace un par de meses que Luisa, súper Luisa, me hizo llegar su libro de poemas “Las esquinas de la luna” y yo, que no soy muy de sonreír, no pude evitar que mi sonrisa se independizara de mi casi enfermiza seriedad. Estaba segura de que iba a disfrutar el idioma de Luisa, porque ella sabe muy bien lo que debe hacer un poeta para ser el mejor anfitrión de un lector. No me equivoqué y día tras día, hora tras hora, me fui sumergiendo en este impresionante largometraje en el que Luisa se revela como la mejor directora de cine con la que se haya podido encontrar la luna en todos sus años de vida. Me he sentido leyendo este libro como cuando me me acomodo a ver una película de John Cassavetes y Gena Rowlans enciende la luz metiendo la mano, sin miedo, a través de esa feroz oscuridad que debe llevar implícita la llegada de la noche. Y eso es lo que hace Luisa, conseguir que se haga de día en plena noche. Rodea al lector de una luz inesperada, necesaria y beneficiosa, le enseña caminos, le acompaña, comparte y reparte palabras con esa elegancia que sólo saben articular los grandes croupiers, los que no necesitan hacer trucos, los que se suben las mangas para que todo quede al alcance de quien sabe jugar. El libro es un joya, así que como siempre os digo, yo no me lo perdería forasteros.
“Las esquinas de la luna” , Luisa Miñana. Editorial Eclipsados.
Os dejo el link sobre el que debéis pinchar si os apetece comprarlo:
http://www.editorialeclipsados.bigcartel.com/product/las-esquinas-de-la-luna-luisa-miñana
Y el del blog que Luisa ha creado tras la publicación del libro:
http://lasesquinasdelaluna.wordpress.com/
























