domingo 30 de mayo de 2010



LA BLANCURA DE LA BALLENA. RODOLFO SERRANO. EXLIBRIS EDICIONES

"En estos tiempos donde la aventura es montar en camellos para ver las pirámides de Egipto, por ejemplo. O fumar un cigarrillo en el andén de una ciudad perdida, mientras descansa un segundo el tren de velocidad inalcanzable, Rodolfo Serrano nos propone una aventura grande, trenzada de ternura, rabia, amistad, sensibilidad, ternura"

Aunque, Pablo Guerrero, parece decirlo todo es este pequeño fragmento de su inmenso prólogo, a mí me gustaría añadir, que después de leer este libro, llego a la conclusión de que Rodolfo deja de ser sólo poeta para convertirse en un psiquiatra que ha sometido a la vida, a la ciudad, etc, a una exhaustiva y afortunada sesión de hipnosis. No ha quedado ningún secreto por contar aunque en cada verso, el autor prometa la oportunidad de nuevos misterios. Un libro limpio de ejecución, dejando que cada sensación pase rozando el cuerpo de autor y lector sin que brote la sangre, pero dejando constancia de que cada palabra señala la llegada de una herida, porque saber y conocer siempre hiere. Como siempre exacto y arriesgado a pesar de esa calma con que busca la forma de sus poemas, esa sencillez que poema tras poema desarma y a pesar de todo ¿Quién no querría estar en la batalla?

Tierno como pocos, Rodolfo pondrá con este libro, muchos sentimientos y sensaciones en ese lugar exacto que muchos ansiamos no poseer. Es bueno que un poeta te recuerde todo aquello por lo que estás formado, Rodolfo lo hace y cuando cierras el libro y las palabras y las imágenes siguen chocando contra los huesos que forman tu cabeza, cierras los ojos y te atreves a decir en voz alta: "Confieso que he vivido". Vivir no es fácil, pero con versos como esté la vida se vuelve controvertidamente sencilla. Como siempre para no perderse. Os dejo un poema para que surja el hambre y devoréis este libro.

LA MANZANA PROHIBIDA

A veces, en la calle, al volver una esquina

aparece, ante ti, un gesto, un rostro.

Y es como todo,

la pasión por la vida, mismamente,

se hiciera en un instante

el segundo preciso

para salvar el día que comienza.

Y percibes

el roce de una mano o ese fresco

aroma de la hierba y de la lluvia.

Si te fijas un poco,

verás correr ante ti las lagartijas

que en las tardes de siesta perseguías

cuando madre

trasteaba en el patio y en la torres

escuchabas el tac-tac de la cigüeña.

Son minutos escasos,

los precisos

para saber al fin que el paraíso

viaja en el autobús

y que te abre

sus puertas para entrar y la manzana

es más dulce si, al final, está prohibida.

martes 25 de mayo de 2010

EL HOMBRE DEL TRAJE GRIS. SLOAM WILSON.LIBROS DEL ASTEROIDE

A veces cuando cierras un libro tienes la sensación de no entender muy bien el revuelo que causó su publicación. Y eso es lo que me ha pasado a mí con esta novela de Sloan Wilson. Una novela correcta, de ejecución impecable que rítmicamente no ha acabado de arrancar para mí. Tal vez yo haya ejecutado una lectura erronea, pero me he quedado con ganas de mucho más. Me ha parecido una historia demasiado plana, demasiado circular sin esos pasos hacia el abismo que hubieran debido ser los únicos que el autor le hubiera entregado a su protagonista. Demasiado tibios los escenarios, las escenas y los diálogos. Tal vez ese sea el éxito de la novela, esa grisura que promete el título, ese no arriesgarse en los diálogos. Empecé con muy buen feeling con esta novela, me la había recomendado Jesús, mi librero favorito(debería ser obligatorio visitar su librería La buena vida. ¡con que devoción cuida de la vida privada de sus libros y como cuida a sus lectores! ) y aunque he de reconocer que el autor tiene clase narrando, he acabado un poco decepcionada. No obstante es una novela que debe leerse porque retrata como pocas ese conformismo gris que lleva implícito, aunque ellos piensen que son el huevo duro del pinic, el gran sueño americano.




LA SAL DE LA VIDA. ANNA GAVALDA. SEIX BARRAL


Desde que comencé a leer a la sra. Gavalda, me he pasado el tiempo enfandándome y reconciliándome con su literatura. Su primer libro me fascinó, aquella historia entre un suegro y su nuera me pareció novedosa en el tratamiento de las emociones, sobre todo viniendo de una escritora francesa. Después vinieron más libros y la decepción absoluta. ¿Qué había pasado con aquella escritora que tan buenas sensaciones me había procurado? Y después de mi olvido hacía sus nuevas obras, llegó,por fin "El consuelo". Parecía que me había reconciliado definitivamente con ella, pero parece ser que no va a ser del todo posible porque "La sal de vida" es un libro "ridículo" para la sofisticación vital y emocional que puede construir la Gavalda. Eso sí, no paras de reírte durante las escasas 152 páginas que componen esta historia de cuatro hermanos que un día, cuando más afianzados parecen estar en la vida que les ha tocado vivir, deciden huir. A pesar de que esta autora podría haber prescindido de escribir este libro y a pesar de mi pasmo al acabar la última página creo que su historia, en cuanto a imaginación, consigue formar un cuadrado imperfecto pero entrañable. Para pasar un buen rato con risa hilarante garantizada.

domingo 23 de mayo de 2010

LA MANERA DE RECOGERSE EL PELO. GENERACIÓN BLOGUER










LA PREGUNTA. ANA PÉREZ CAÑAMARES





Cuando era pequeña

en la hora del recreo

iba hacia el arenero

y me ponía a escarbar

mis manos dos zarpas

cavando el hoyo

para llegar hasta el diablo


el pelo pegado a la frente

por el sudor

escarba y escarba

durante media hora

cada día

de vez en cuando se acercaba alguien

me echaba una mano

y luego se iba

todos se acababan cansando

menos yo


no sé lo que esperaba

tenía miedo

pero el miedo me hacía escarbar

más y más deprisa

adelantando el momento del encuentro

el momento en que el diablo agarrara mi muñeca

y dijera a la cara

de una vez por todas

si existía el infierno y

si iba o no a llevarme.










QUEDAMOS. DÉBORAH VUKUSIC



quedamos

seré puntual

el pecado y mis manos vendrán conmigo.












Llevo varios días detrás de este libro, pero no ha sido hasta hoy, hasta este mediodia cuando he podido dar con él. Lo he perseguido por algunas librerías pero finalmente ha sido la Fnac quien me lo ha entregado. He pasado un largo rato leyendo sus páginas, deteniéndome en el universo provocador y absorbente de las autoras que forman esta Antología. He de darle la enhorabuena a cada una de ellas por su poderosa manera de mirar y por haber querido contar, para la creacción de sus poemas con palabras tan politicamente incorrectas para los que se llaman puristas poéticos, y entre los que queda claro que ni he estado, ni estoy, ni estaré. Me gustaría destacar la certeza de cada una de estas poetas/blogueras y remarcar que saben lo que buscan de cada palabra. Ha sido una tarde intensa, en realidad ha sido un día intenso, pero por razones que no debo cantar aquí. Gracias a todas ellas he podido vivir otras vidas y eso es un auténtico lujo. Os dejo aquí, una muestra de esta antología, que llega de la mano de David González y que está prologada por José Ángel Barrueco, os dejo con Ana Pérez Cañamares y Déborah Vukusic, dos POETAS(y dos señoras estupendas) por las que yo tengo debilidad. No dejéis de comprar el libro ni de leer estos poemas.

viernes 14 de mayo de 2010



TODOS LOS COLORES DEL SOL Y DE LA NOCHE. LENKA REINEROVÁ. LIBROS DEL ASTERIOIDE.



Aunque suelo desconfiar de las biografías en general y de las autobiografías en particular, me alegro mucho de haber comprado este libro corto(219 páginas) pero intensísimo, de una intensidad demoledora ,sin sensiblerías y plagada de sentimientos intercambiables, de sentimientos mutantes a causa de lo que no puede explicarse porque es imposible de entender. Narra la historia de Lenka Reinerová, escritora checa, comunista, que cae en manos de los siempre fantasiosos estalinistas y vive un infierno cimentado sobre acusaciones que nunca le serán explicadas. Encerrada durante año y medio y sometida a extraños interrogarorios, la protagonista irá desvelando al lector sus miedos, las alegría minímas que le proporcionan su entereza y su coherencia, el momento de su liberación y ese ansia de abandonar esa noche eterna, a pesar del grandilocuente papel que sus captores le otorgan a la luz artificial y que Lenka define muy bien en una de las múltiples frases que escribe la autora y que te descongelan la conciencia en esta historia en la que la alternacia entre silencio y luz artificial te hiela la sangre:

"El la celda del sótano nunca acababa de amanecer"

"El silencio que lo envolvía todo era asfixiante como un puré echado a perder"

"Pero ¿quiénes de ellos hubieran resistido aquellas noches cercenadas por la fría luz de una bombilla amarilla que te iluminaba directamente en los ojos? Que bobas las madres que asustan a sus hijos con la oscuridad, ese jardín encantado en el que los sueños cobran vida"

"Acordarse de una cita de Brecht detrás de aquellos muros era como un destello del sol naciente"









miércoles 12 de mayo de 2010


Biblioteca particular

DESORDEN

Por Christina Rosenvinge



Desorden. Me persigue y lo persigo desde niña. Me espanta y me resulta acogedor al mismo tiempo. Mejor acostumbrarse. Dejar al azar los posibles hallazgos. Todo llegará en su momento. Ya no leo tanto. El tiempo de una madre se mide por unidades más pequeñas. Los fragmentos cobran sentido. Tal vez es el pensamiento pop. Unidades de tres minutos. Hay que decirlo todo antes del último estribillo. Insinuarlo es suficiente. En cualquier caso, no hay sitio para la ornamentación. Hay que ser preciso, hay que ser modesto y, sobre todo, útil. Hay que prescindir de la ironía, tan cobarde y tan perfectamente inútil... Entonces ¿qué contar? ¿ Cómo hemos llegado hasta aquí? Que quede claro que no se trata de mí. ¿Cómo se educa a una niña? Recuerdo mi indignación. De hecho todavía me dura. Una se busca en los libros, en las películas, en la canciones. El alma es frágil en los primeros años. Se lleva dentro la semillas de lo que será. Pero pesa el pasado. No el propio, sino el de los que te precedieron. Y pesa sobre todo lo que se espera de ti. Crecí en una casa donde había pocos libros. Pero estaban los fundamentales. Poco a poco fueron cayendo en mis manos y haciendo su trabajo. Algunos a destiempo, otros puntuales y efectivos. El primer libro, la Biblia. El segundo, una antología de mitos grecorromanos. Los dos adaptados para niños, con ilustraciones y letra grande. Dentro, dos historias que me intrigaban y me dejaban sin aliento. Las he vuelto a leer. Ahora en sus versiones originales. Comprendo de dónde viene la fascinación. La primera es sobre una mujer sin nombre y la segunda, sobre una mujer sin voz. No mueren. De hecho, andan rondando por aquí. Te las cruzas en cualquier estación de metro. Encuentras sus partículas en otros espíritus femeninos que si son mortales. Puesto que forman parte de este mundo, los reescribo en forma de canciones. Mi pequeña venganza. La mujer de Lot quedó convertida en estatua de sal. Eso lo sabemos todos. No pudo evitar mirar hacia atrás y fue castigada. La falta no parece tan grave. El castigo es desproporcionado, incluso para ese Dios tan inmisericorde del Antiguo Testamento. En cualquier caso ¿ por qué lo hizo? La imagino esa noche, en el desierto, se detiene un momento en la huida. Quiere ver. La destrucción es extrañamente hermosa. Sodoma es su ciudad, su hogar, es su vida lo que está ardiendo. Vuelve la vista atrás. Quiere saber, quiere recordar. El cielo se deshace en furia y venganza. ¿ Y las niñas? ¿No piensa en ellas? No es momento para la contemplación. Hay que ponerlas a salvo. Las niñas, dos adolescentes. Lot las ofreció a la multitud la noche anterior. Dijo: “Satisfaceos con mis hijas, vírgenes aún, en vez de llevaros a mis huéspedes” . No eran huéspedes, eran ángeles. Los ángeles tienen sus propios recursos para defenderse, las niñas no. Ella, la mujer de Lot, que no tiene nombre propio, ¿cómo es posible que arriesgue tanto con esa mirada? ¿No es consciente de que las niñas quedarán en manos de semejante padre si ella desaparece? La historia sigue. Padre e hijas acaban compartiendo lecho y procreando. Según el libro sagrado, ellas son las culpables del incesto. La mujer provoca el deseo. El hombre lo sufre. En eso hay consenso, entre religiones. ¿Por qué esa mirada, entonces? Las consecuencias son terribles. ¿Qué quedaba atrás? El viento del desierto esparció sus partículas saladas. No se le puede preguntar. Escribo la canción en primera persona. Me desentiendo por fin de esta historia. La segunda mujer. Es una ninfa, y tiene nombre. En realidad, sí tiene voz, pero sólo puede repetir lo que escucha. Es Eco. El contrapunto de Narciso. No existe el uno sin el otro. Pero no se pueden encontrar. Ni mirarse, ni tocarse, ni reconocerse. Su cuerpo se consumió. Su voz pervive. Se puede escuchar aún en las montañas y en las cuevas. La historia de Ovidio es hermosa y perfecta. Sólo hay que rimarla y ponerle melodía. Asunto despachado. Después de la Biblia y los mitos grecorromanos, hubo muchos más. Una búsqueda continua. Infinita y divertida. Mutamos de piel como las serpientes. A veces Ulises, a veces Penélope. A veces Hamlet, a veces Ofelia. Gregorio Samsa, Orlando, Raskólnikov, Vania o Sonia. Pasaremos por todo. La vida es larga. Seremos la víctima y el criminal , y también el crimen. El que viaja y el que espera. El que recuerda y el que olvida. El que es hermoso y el que es abominable, según la luz que nos dé, según el año y la posición de las estrellas, según la cotización de la bolsa y las elecciones municipales. Sobreviviremos a todo. No necesitamos nada. No queda más remedio. Al final, uno se hace un hueco perfecto en el desorden.
Revista Eñe. Primavera 2010

martes 11 de mayo de 2010



ANGULO DE REPOSO. WALLACE STEGNER. LIBROS DEL ASTERIODE;

Jamás un premio Pulitzer me había conmovido tanto. Hacía demasiado tiempo que un autor no me secuestraba y quizás por eso presiento y siento que este Síndrome de Estocolmo que claramente padezco se convertirá en algo altamente duradero.
Un libro extenso al que no le sobra ni le falta palabra alguna. Todo está en su sitio, los personajes, los escenarios, los diálogos, los silencios, el respeto que el autor despliega sobre cada uno de los personajes que ha construido con anterioridad, el misterio, si es que eso es posible en una obra(de arte) de tanta extensión(703páginas poderosísimas).
Stegner es uno de esos escasísimos escritores(otro de ellos es mi admirada Carmen Posadas) que nunca traicionan al personaje que premeditaron y eso es muy de agradecer porque estoy bastante cansada de leer libros y de convivir con personajes que a la larga acaban corrompidos, desechos y anulados por la voracidad y ambición del autor. En “Angulo de reposo” cada uno de ellos está a salvo y por esos estamos a salvo también los lectores.
Una historia coral que nos narra la incesante búsqueda de una familia a través de los ojos de su nieto, un hombre acabado, mutilado, abandonado y perseguido, por la familia que le ha otorgado el presente, que sorprendentemente no desea intoxicar por medio de su frustración a la familia eterna y pretérita que formara durante la conquista del Oeste americano su abuela, Susan, la espléndida Susan B. Warm, para la que la física fue toda su vida esa ciencia imperfecta que acaba por destruir tus sueños. Un protagonista que pasa y repasa la vida de esa familia y nos la cuenta a través de sus ojos. Dicho así, y tan mal contado por esta lectora caprichosa y fascinada por el autor, tampoco suena tan atractiva la historia, ¿verdad?, si no queréis, no le hagáis caso a mis palabras, pero esos sí, no dejéis de sumergiros en el universo Stegner, porque eso si que sería incurrir en un novísimo Pecado Capital.

IMPRESCINDIBLE libro e IMPRESCINDIBLE STEGNER

martes 4 de mayo de 2010



Al ver la portada de este libro, y alimentarme de todo el misterio que lleva implícito su llamativo título, me doy cuenta de que tras su lectura he asistido a noticias, sentimientos, colores, olores y sabores que jamás podría haber descifrado si me hubiese quedado sólo con la versión que los telediarios dieron acerca de la brutal guerra de Líbano. Afortunadamente, existen libros como éste que nos ayudan a iluminar las zonas más oscuras de la Historia a partir de la verdadera historia, de la que se escribe con minúsculas a pesar del dolor y del sufrimiento.

Quizás un experto en reseñas literarias ahondaría más en cada recoveco y en cada ráfaga de luz que exhala este libro, pero yo no soy más que una lectora y por tanto una limitada opinadora que podría decir algunas cosas más pero que prefiere que sean Daria Al-Joundi y Mohamed Kacimi quienes con sus palabras sean los que os inviten a habitar esta durísima historia que ya en la página 16 comienza a dar pistas espeluznantes sobre la naturaleza de esta historia:

" De pequeños, creíamos que Palestina era un cuento de hadas"

"Me entusiasmaba la historia de Jesús y la prostituta que nos contaba la hermana Marie. Beirut era una ciudad de putas y me las imaginaba a todas abrazando a Cristo para evitar ser apedreadas"

"Al día siguiente de la muerte de Gemayel, la Cruz Roja nos despertó muy pronto. Había que correr hacía un campo en las afueras de la ciudad, hacia el sur. Mucho antes de llegar a Sabra, empecé a notar un hedor insoportable, igual al que dejaban atrás los perros cuando se hartaban de cadáveres. Hacía mucho calor. Llevaba mascarilla. La primera imagen que tuve de Sabra fue la de una palestina que arrastraba el cadáver de su marido degollado y gritaba a los periodistas:

—No filméis, no tenéis vergüenza, ahora es cuando venís, hijos de puta.

Las callejuelas y las casas estaban llenas de cadáveres de niños, de mujeres y de ancianos. hinchados por el calor. Las mujeres se arrancaban el pelo, gritaban, relataban fragmentos de la noche de la masacre, las bengalas de los israelíes, la llegada de los falangistas borrachos y drogados, su alegría al hacer pedazos a los hombres contra un muro, la violación de la chicas ante los ojos de sus familias. Vi una familia masacrada en la que sus ocho miembros estaban atados los unos a los otros con alambre de púas, el hilo de hierro incrustado en la carne azul y negra.Desfigurados como estaban, la gente sólo reconocía a los suyos por la vestimenta. Yo apoyaba a las mujeres en el momento de la identificación. Lloraba y vomitaba. Aquello superaba la rabia, la tristeza, la locura incluso. Me sentía también degollada. Pero lo que me dio más miedo en Sabra no fueron los muertos, sino lo que éstos dejaban en el rostro de los vivos. Yo tenía entonces catorce años. "

"Una mañana me despertaron unos disparos, me vestí a toda prisa, estaba feliz, creía que la guerra había empezado de nuevo, esperaba cada noche que empezara de nuevo, me sentía su huérfana"

Creo que estos fragmentos identifican con claridad la naturaleza y el lirismo de este soberbio, temerario y brutal libro.

lunes 3 de mayo de 2010


EL MUNDO DE LOS DEMÁS




El mundo es como aparece
ante mis cinco sentidos,
y ante los tuyos que son
las orillas de los míos.
El mundo de los demás
no es el nuestro: no es el mismo.
Imágenes de la vida:
cada vez las recibimos,
nos reciben entregados
más unidamente a un ritmo.
Pero las cosas se forman
con nuestros propios delirios.
Ciegos para los demás,
oscuros, siempre remisos,
miramos siempre hacia adentro,
vemos desde lo más íntimo.
Trabajo y amor me cuesta
conmigo así, ver contigo:
aparecer, como el agua
con la arena, siempre unidos.
Nadie me verá del todo
ni es nadie como lo miro.
Somos algo más que vemos,
algo menos que inquirimos.
Algún suceso de todos
pasa desapercibido.
Nadie nos ha visto. A nadie
ciegos de ver, hemos visto.
Ciegos para los demás,
oscuros, siempre remisos,
miramos siempre hacia adentro,
vemos desde lo más íntimo.



La manera de observar de Hernández es un suerte para este país, para todos los países, para los españoles y para todos los seres humanos. Un pastor con rayos x en los ojos que doblega todos los sentidos de quien se acerca hasta él. Con Hernández es imposible conservar en su lugar las armas, la guerra está perdida de antemano.