martes 29 de junio de 2010


EGOSURFING. LLUCIA RAMIS. DESTINO
Al empezar a leer este libro, al sumergirme en la primeras páginas, pensé que estaba ante una de esas sorpresas que algunas veces te regala la literatura . Pero enseguida me di cuenta de que sólo estaba frente a un puñado de frases ocurrentes haciendo espectaculares ejercicios aeróbicos sobre la nada. Decepción total.

viernes 25 de junio de 2010

LA CHICA DEL TREN

ENTRE NOSOTROS

LA VIDA PRIVADA DE PIPA LEE


Estás serán las tres pelis que veré este fin de semana(bueno la de Catherine la reeveré(si es que esta palabra existe) ya que la ví en versión original en su país de origen hace tiempo y me encantó, Catherine borda el papel). La novela de Rebecca Miller en la que está basada la película que dirige la propia Miller es una pasada y con este elenco dándole volumen a los personajes creo que es un éxito asegurado. La tercera tiene buenísima pinta y un premio en el Festival de Berlin para su prota. Eso ya es una grantía. Además ek cine alemán de los últimos tiempos me parece simplemente exquisito. ya os contaré.

miércoles 23 de junio de 2010




ÉRAMOS UNOS NIÑOS. PATTI SMITH.LUMEN

“Hubo risas. Un ingrediente imprescindible para sobrevivir y nos reímos mucho”

Creo que esta breve frase, resume a la perfección la vida privada de este libro escrito por Patti Smith. Cuajadito de momentos líricos e ilustrado con fotografías del otro protagonista de la historia, Robert Mappelthorn, esta (bi)autobiografía escrita por la inclasificable Patti Smith nos enseña a través de sus páginas que definitivamente las casualidades no existen y que es la necesidad la que lleva a algunos cuerpos a encontrarse. Algo así como si la necesidad y el destino no fuesen más que otra de las parejas del universo con opciones a enamorarse. Un libro intenso, en el que también queda patente que la autodestrucción es para algunos artistas una disciplina artística más.
IMPRESCINDIBLE.

lunes 21 de junio de 2010


LAS HORAS SUBTERRÁNEAS. DELPHINE DE VIGAN. SUMA DE LETRAS
Mathilde y Tibault son dos seres obedientes que un día deciden dejar de serlo. Pero no imaginen una ruptura dramatica con la naturaleza de su conducta. Lo hacen sin darse cuenta y eso le acarreará una nueva vida y como es de imaginar, no demasiado placenterea. Mathilde será explulsada del paraíso publicitario para acabar recluida en un despacho sin ventanas que le ofrecerá en estéreo y durante ocho horas al día, la sinfonía que siempre llevan implícitas las funciones fisiológicas de un ser humano. Tibault, deambulará por las calles de Paris de atasco en atasco ejerciendo como médico de cabecera. Todo parece decidido a unirles, pero no será hasta la última página cuando podremos desvelar ese misterio. Todo esto aderezado por la vigilancia de un guerrero impreso en un carta que perteneces a un juego de rol y cuya presencia parace ser la única capaz de salvar a la protagonista femenina de este libro. Un texto muy lírico y muy idóneo para ser leído a la sombra de la canícula que va a comenzar a perseguirnos. Se lee de una tacada.


JERNIGAN. DAVID GATES. LIBROS DEL ASTEROIDE



Jernigan es un personaje lúcido e indecente que no para de alimentarse de sus miserias. Y que un día decide alimentar a todo el que le rodea con esas miserias suyas que tanto y tan bien inflan las tripas de su alma sin impórtale lo más mínimo que el prójimo pueda ser alérgico a ese tipo de alimento. Antipático a ratos e indecente siempre. Delicioso cuando saca su vena humorística. No dejará indiferente a quien coja su mano para seguir su historia. No es el libro que más que ha entusiasmado de los publicados por Libros del Asteroide, ya que la historia se extiende de manera innecesarias durante demasiadas páginas, pero me he reído mucho y he querido retorcerle el pescuezo en más de una ocasión a ese pajarito autodestructivo que es Jerry Jernigan, así que entre tanta sosería editorial que me rodea puedo darme por satisfecha.
Un buen libro para la época estival que hoy comienza.

lunes 14 de junio de 2010


ESAS MUJERES RUBIAS. ANA GARCÍA-SIÑERIZ.PLANETA.525 PÁGINAS


Cuando tuve noticia de que Ana García-Siñeriz estaba escribiendo su primera novela, tuve también la absoluta certeza de que compraría su libro. Que le voy a hacer si me fascinan las personas elegantes de palabra y obra. Y fue así como desde la premeditación, el mismo día en que se ponía a la venta, salí en busca de “Esas mujeres rubias” y la compré. Hoy también es viernes y quizás por esa pequeña coincidencia decido que ha de ser hoy cuando me siente a escribir acerca de mi convivencia con los hombres y mujeres, rubios y morenos, de esta novela.
No será fácil, por motivos personales que no vienen a cuento, me ha dejado calada, con la ropa pegada al cuerpo en un improvisado streptease emocional que a estas horas tan tempranas de la mañana hace que tenga miedo de salir a la calle y que cualquiera pueda descubrir que alguna vez en la vida también he sufrido.

Escrita con la elegancia que exige el dolor. Perfecta en la elección de las partes con esos días que primero se acortan, aunque la pena siga intacta y después se alargan poniendo de manifiesto la elasticidad de la memoria para dejar paso a los días que vendrán y alimentarán al futuro aunque jamás volvamos a estar a salvo, porque después de la primera herida ya no se vuelve a estar a salvo nunca. Espléndida la manera en que va desentrañando la historia, como crea una seductora columna vertebral sobre la que irá contando como los secretos destruyen la vida de nuestros herederos a través de la cruel genética, a veces tan fiera y certera como la mismísima muerte.
Y entre tanto bueno, tenía que haber un pero. A veces los diálogos resultan innecesarios y se quedan aislados dentro de la imparable emoción. La señora Siñeriz debería haber obsequiado con más silencios a sus lectores ya que sabe dominar a la perfección el lenguaje, sabe encontrar la palabra justa y creo que por eso es capaz de elaborar esclarecedores silencios. Como ven es un pero mínimo, minímisimo diría yo.
Ha construido personajes que tocan la fibra , impecables desconocidos que resultarán para la protagonista esos “productos farmacéuticos” que a veces son lo únicos capaces de salvarnos la vida. A menudo la gente cercana, nuestra gente, no es más que un foco de dolor, una enfermedad incurable, un virus dañino que nos va desgastando poco a poco hasta el punto de impedirnos la certeza de cualquier futuro. Así de esta manera, entre terapéuticos desconocidos, Ana García-Siñeríz, mantiene intacta la emoción(no confundir nunca con sensiblería) durante esa eternidad que suponen las 525 páginas de esta novela, que a mí me ha encantado.
No es una novela perfecta, a Dios gracias, pero esa minimísima imperfección es la que mete en harina al lector, la que lo somete porque los espejos que construye la autora son altamente efectivos.
Una primera novela en la que se percibe que la autora tiene sed de escribir buena literatura. Para eso no duda en tomar como referente “El jardín secreto”, una obra de raíces oscuras, pero con la claridad terapéutica que su historia necesita. Ella le dará la clave a la protagonista(“Contar una historia es complicado, incluso cuando creemos que disponemos de todos los datos. Resulta mucho más difícil que traducir una ya escrita. Las historias ajenas, y según con qué autores, a veces hasta se pueden mejorar. Con la realidad, resulta todo imposible”. María, dixit) para empezar a convivir con esa desconocida en que siempre te transforma la desgracia.
El humor es también una baza fundamental en la novela. Un humor inteligente expresado a través de la boca de ese diamante impagable que es Román, vecino de exilio de la protagonista que lleva años sumido en su propio exilio. Un humor elegante que sólo las personas inteligentes son capaces de desplegar sobre lo cotidiano.
A veces la vida te obliga a convertirte en un fantasma, pero al mismo tiempo te impide abandonar el cuerpo que todos conocen de ti. De eso va esta novela, de fantasmas de carne y hueso a los que en esta ocasión el destino dejará en el centro neurálgico del dolor.
Dignos de mención son también los pasajes referidos a la Guerra civil española y al colonialismo cubano. Espectacular el “retrato” en cuatro líneas que la autora hace de Fidel Castro.

Congratulations, señora Siñeriz, por haber construido una primera novela tan bien hilvanada, sin un pespunte a la vista y gracias por Román el impagable vecino de Can Julieta y por Paker, la galgo color gris que tan bien sabe respetar los tiempos del dolor.
Para mí otro de los IMPRESICINDIBLES de la temporada. Yo que vosotros no me lo perdería.

sábado 12 de junio de 2010




ALFABETO DE CICATRICES. ANA PÉREZ CAÑAMARES. EDICIONES BAILE DEL SOL


Contar la propia vida es muy difícil, hacerlo queriendo acompañarse del exacto alfabeto con el que tiene que escribirse la poesía lo es aún más. La poesía y sus palabras no forman parte de ese diccionario que tanto se vende en la grandes superficies, aunque sería mejor delimitar mis palabras diciendo que no lo es en este libro que acabo de terminar de leer. "Alfabeto de cicatrices", es un libro en el que la autora, Ana Pérez Cañanamares, nos enseña la importancia de crear un idioma propio, la necesidad de otorgarle a cada letra el valor necesario para que al acabar de leer al lector le salgan las cuentas. Siempre disfruto con el volumen con el que crea sus imágenes, con esos cardenales que dejan sus metáforas en la carne interior. Sus palabras son duras, pero justas, deja huella siempre y eso es tanto en cualquier libro. Tal vez por eso cada vez que me propone un viaje nunca gasto pereza y compro mi billete hacia cualquier lugar o estancia que ella proponga.


En este libro llama la ateción como reclama a voz en grito su individualidad:


"Mi vida no es un comentario de la tuya.

Nada de lo que hago es un ejemplo

una nota a pie de página de tu libro"


Y como adora ser "perseguida" por la palabra, aunque deje muy claro que cualquier idioma debe ser frecuentado únicamente por personas que saben estar solas cuando llega el momento de darle utilidad a ese material, siempre inflamable" que son las palabras.

Ella come de todos los platos, come con las manos si la imagen lo requiere y llega hasta la soledad y mira y remira los restos que van a pervivir porque sabe que lo que resista sobre nuestros ojos, sobre nuestra memoria, sobre nuestros dedos es lo único que hay que contar, que eso es la poesía.

Se trata de un libro duro, como todos los de la autora, pero no se trata de una dureza impuesta sino de la natural dureza que supone vivir cada día , incluso si nos toca convivir con la felicidad. Ella sabe muy bien lo que ve y deja claro que la imaginación es una manera perfecta de atrapar la realidad, la propia y la ajena:



"Tu pones la comida

para los gatos callejeros;

pero no sabes si son las ratas

las que dejan el plato vacío"


Otra de las cosas más impresionantes de este poemario es esa duda permanente sobre el verdadero final del poema. Esa concienca de la imperfección que rellana el cuerpo de cada poeta queda expuesta con una humildad que sobrecoge:


"Por culpa de palabras mal usadas

a mi corazón lo cruza

un alfabeto de cicatrices"


Podría decir muchas más cosas, pero me temo que ya he hablado más de la cuenta. Sé que los que os acercéis hasta él acabaréis encantados y sentiréis, como yo, la fuerza de la vida en cada una de sus palaras. Os dejo un par de poemas para que os anime a ir en su busca. Hacedme caso, es uno de los IMPRESCINDIBLES.





SEGURIDAD SOCIAL



Frente a las charlas siniestras

de las salas de espera siempre

levanto un libro como una muralla.


Pero hoy de repente el olor del acero

la intuición de lo frío y punzante.

La certeza de lo inútil en perseguir

la enfermedad, que conoce todos

los recovecos donde esconderse.


La anciana a mi lado ha roto a llorar.

"No llore, mujer", le digo, "¿Qué le pasa?"

"Nada", contesta ella, encogiéndose.


Y se queda sin saber cuánto le agradezco

que calle y no me cuente.

Porque no llevo kleenex en el bolso

y estoy tan cansada que la enfermedad

me parece una tregua deseable.


Así morimos, así nos matan.





EN EL AVIÓN




El hombre avanza por el pasillo

se sienta entre la ventanilla y yo

mira un momento hacia fuera

y luego baja la persiana.


Es de esa gente que se conoce

las nubes de memoria.

martes 1 de junio de 2010



VERSOS QUE EL VIENTO ARRASTRA. KARMELO C. IRIBARREN.EL JINETE AZUL

Tarde de verano

Desde aquí,

encajonado

entre los edificios,

el cielo,

más que cielo,

parece una piscina.

Como si le hubiesen dado la vuelta

al día.

Las bicis quietas

Esas bicletas

aparcadas

en la calle

en la línea

una al lado de otra

parecen vendedoras de kilómetros

que nadie compra.

Colegas

El corrión

y el paralítico

viven en mundos tan diferentes

que siempre tienen cosas

que contarse,

por eso

se les ve juntos

a veces

en el parque

El hotel

El hotel

reflejado

en el río,

los peces

cruzando

por los pasillos.

Delicioso poemario en el que la realidad vista por los ojos del poeta va mutando hacia un surrealismo contagioso. Después de su lectura las imágenes se quedan en lo ojos como si hubieramos caido presos de una enfermedad contagiosa. Para no perderse. A las pruebas superiores me remito. Frescura e ingenio para contar lo cotidiano, ¿quién no lo aprovecharía?