miércoles 29 de septiembre de 2010


VIDAS IMAGINARIAS



Una chica sola, a lo lejos,
en la calle. Sé que es guapa;
mi olfato visual es infalible.
Podría coger los prismáticos
y mirarla más de cerca.
Pero no estoy para actividades
hitchcockianas esta tarde.
Al margen de que solas no están nunca.
No hay chicas guapas solas.
Eso sólo pasa en las películas.
De hecho, si esto fuera una película, yo bajaría,
seguiría a esa chica, la abordaría,
y muy pronto habría florecido entre nosotros
un bello romance, o por lo menos
una excitante historia de cama
(que es al fin y al cabo lo que importa).
Pero eso son películas. Todo mentira.
Como esta inútil vida imaginaria
de quien se dedica a mirar por las ventanas.


Espectacular como siempre, Roger Wolfe. Tomo este poema prestado de su web(el enlace para acceder a ella está en mi sección personas con revólver) Podéis leerlo en la sección de inéditos.

viernes 17 de septiembre de 2010




Apenas ha empezado septiembre y llevo a cuestas los dos primeros fracasos como lectora de la temporada y lo que es peor ya empiezo a vislumbrar el tercero.

Nada más comenzar la reentré literaria y después del desastre de mis lecturas de agosto, acudí a mi librería habitual, la imprescindible casa del imprescidible Jesús o lo que es lo mismo La buena vida(sita en la calle Vergara), a hacer acopio de las últimas novedades editoriales. Y tal y como paso a relataros ahora, erré en la elección. Me traje a casa cuatro libros, de los que creo sólo va a salvarse "Abluciones". Los otros tres eran, "Blanco nocturno", "Un adultero americano" e "Inés y la alegría.

Del primero libro puedo decir que ni me ha gustado, ni me ha conmovido ni me ha parecido una novela que un autor tarde trece años en escribir. Fui hacia ella atraída por la atmósfera impactante y contagiosa de "Plata quemada" su anterior novela, y he acabado sintiéndome como debe sentirse una polilla que descubre a lo lejos un punto de luz y cuando consigue llegar hasta él se encuentra con que la bombilla se funde para sumirla en un estado de incertidumbre y ridiculo total.


Del segundo podría decir que tal vez hubiera corrido mejor suerte si no hubiera leído hace unos meses el magnífico "Marylin y JFK". Pero después de esa espléndida historia, "Un adultero americano" sólo puede parecerme una mala e inoportuna novela. Me ha disgustado profundamente el tono de la historia y considero que el autor se ha esforzado en hacer un ejercicio de brillantez que claramente no está a su altura. Descanse en paz.

Y sobre el tercero, es decir, acerca de "Inés y la alegría" os diré que el sopor es la única sensación que hasta ahora ha logrado arrancarme el libro. Después de leer las 253 páginas que forman la primera parte de la novela, sólo siento ganas de abandonar la lectura. Sólo Dios si abandonaré o no esta batalla. De momento voy a darme un respiro lector e iré mañana en busca de nuevos y futuribles tesoros literarios.

¡Díos mío que ganas tengo de que mi calendario anuncie la llegada del 19 de octubre! Será entonces cuando llegue "Invitación a un asesinato" de Carmen Posadas y con el la certeza de un estruendoso éxito lector.

lunes 13 de septiembre de 2010




PONCIO TARANTINO PASA UNOS DÍAS EN EL LIDO


Ojiplática me quedé el sábado y ojiplática continúo durante estas primeras horas el lunes. El último palmarés de uno de mis festivales de cine favorito me ha roto el corazón (sí, ya sé que corre por ahí un insistente rumor acerca de la ausencia de ese músculo en mi cuerpo), pero claro estando Poncio Tarantino como presidente del jurado no podía ser de otra manera. Yo que no tengo nada contra Alex de la Iglesia, al que felicito desde esta birria tribuna, no puedo evitar preguntarme qué ha llevado al señor (horrorosito) Tarantino a privar al siempre interesante, inteligente y afortunadamente inclasificable Darren Aronofsky de alguno de los premios alados que suelen otorgarse por esos lares italianos. Menos mal que por lo menos le dio el león de oro a la maravillosa Sophia Coppola(las malas lenguas decían que aquel antiguo affaire mantenido por ambos iba a costarle caro a la señorita Coppola) porque si no habría que retirarle al ínclito señor su carnet de director star (que vive de las rentas) del panorama cinematográfico. Cómo se puede ser tan necio y tan tuercebotas. Je ne sais pas. Tal vez si tuviera la oportunidad de cenar una noche con Monsieur Tarantino, sabría encontrarle esos encantos que le han llevado a tener relaciones amorosas con algunas mujeres inteligentes y altamente conocidas y que hacen de él un objeto de culto. Pero como de momento no ceno ni con feos ni con directores de cine con afición al exceso de charcutería, tendré que seguir elucubrando acerca de por qué ha tomado cada una de sus decisiones o sobre todo, qué le ha llevado a convertirse en el Poncio Pilatos del siglo XXI. Sí, no me he vuelto loca. Les cuento. Natalie Portman inaugura la 67 edición de la Mostra de Venecia. Después del pase de la película, los aplausos pueden escucharse incluso desde Madrid. Todos se imaginan al orfebre grabando su nombre sobre la placa a pie de copapero al día siguiente, desembarca en tierra, Catherine Deneuve, la imperial Deneuve, como la denominan los periódicos. La gran dama del cine francés no es como la Portman una atormentada bailarina de ballet, pero hace sus pinitos al ritmo de Blondie y Abba mientras entre paso y paso le dice a su tirano marido que ya se ha cansado de ejercer como mujer florero. Los aplausos vuelven a atronar Madrid. Estaba claro el Cisne negro de Aronofsky lucharía contra la Mujer florero de Ozon para hacerse con el prestigioso galardón que durante sesenta y siete impecables veladas se había entregado a la mejor actriz en Venecia. O eso creía yo. Porque quién habría sido capaz de adivinar que una reencarnación del mismísimo Poncio Pilatos, eso sí con una estrafalarias botas mexicanas iba a pasearse sobre el siempre elegante asfalto de el Lido. Yo desde luego no. Así que cuando el sábado por la noche se resolvió la incógnita de la ecuación y vi como el nombre de una de esas dos magníficas actrices era arrasado por el de la actriz griega Ariane Labed pude corroborar que el señor Tarantino es un inútil para las matemáticas además de un cobarde manifiesto. En fin, un nuevo festival para borrar de mis devociones. Pensé que Venecia era otra cosa, pero ya veo que nada es eterno y que con el último palmarés de este Festival de cine desaparece también esa ciudad que mí me parecía insobornable.

jueves 9 de septiembre de 2010


ABLUCIONES. PATRICK DE WITT. LIBROS DEL SILENCIO. 211 PÁGINAS
Me lo he pasado pipa leyendo este libro. Inteligente, refrescante, con un humor impagable. Patrick de Witt es sin duda un autor a tener en cuenta. Irreverente observador de muchas realidades comparte con el lector una variedad de registros que no dejan de alegrarle la vida lectora. ¿O será que después de más de diez fracasos lectores durante el mes de agosto, Abluciones no es más que un necesario espejismo? No, no, no. Yo que vosotros no me perdería a este autor que sin duda bebe, bendice, venera y certifica a través de sus palabras, que los grandes monstruos de la narrativa americana del siglo XX se han metido en su cuerpo y lo que es mejor están de su parte. Podría contaros más cosas, pero sería una faena para vosotros así que id a leer y disfrutad.

miércoles 8 de septiembre de 2010


IN THE MOOD FOR LOVE
En algún lugar alguien está viajando furiosamente hacia ti
John Ashbery
Iba a decrirte No vengas
que conozco la trampa del paraíso: limbo, piedra y abandono.
Pero es tan incómodo estar vivo.
Este festín,defectuoso porque cursa, defectuoso porque termina.
Todo tiene el mismo cuerpo que la vida.
Todo está mal.
De modo que tú,ciego cometa que trabaja, compra
y algunas mañanas de festivo alcanza verdades...Ven.
Cuando la revuelta del encuentro amine
y ames mi cuerpo y la forma de mis dientes
y el error de estas manos exactamente distinta a las que imaginabas
te conmueve como una revelación
te daré tres mentiras contra el frío
no debes tener miedo
no estás solo ni hay sentencia
desde hiy la catástrofe consiste en no salir a la vez.
AUTORÍA. JULIETA VALERO. DVD
La primera vez que leí a Julieta Valero, pensé que iba a convertirse en una de mis poetas de cabecera. Los heridos graves me pareció un libro vital, valiente, que contenía todas aquellas palabras que un lector de poesía necesita. De hecho las contiene, el futuro no ha borrado su extrema validez. Sin embargo ahora que acabo de leer el nuevo libro de esta autora me doy cuenta de que Autoría es un libro que no me recuerda en nada a la anterior versión de esta poeta. Cosa que por una parte es formidable pero que sin saber porque me aleja de esa primera necesidad que tenía de leer sus palabras. Sin embargo no me arrepiento de haber el libro porque este poema que comparte con vosotros bien lo vale. Tal vez le falta la brillantez del anterior, tal vez Julieta haya dejado descansar sus palabras sobre ese cimiento tan beneficioso y seguro que es el oficio. Algo le pasa a este poemario, algo que me aleja del deseo inicial que me suscitó verlo entre los demás poemarios abrigados por las estanterías de La buena vida. Aún no sé lo que es. Es posible que lo relea y entonces me deslumbre, mientras tanto la oscuridad provisional es quien me acompaña.

miércoles 1 de septiembre de 2010


LA HECATOMBE

Huele a apocalipsis. El aroma
flota inconfundible en el ambiente.
Las mujeres saben por instinto
que se acerca el fin; sus cuerpos
se exhiben como fauces boquiabiertas
anunciando la hecatombe.
Nadie parece preocupado. Yo mismo
lo estoy tan sólo por momentos;
la inercia hormonal
es más fuerte incluso que mi pánico.
Cuando el pánico se impone
recurro a las pastillas. Que se me están,
por cierto, terminando.
Tendré que buscarme pronto otro analista
(el que tenía se esfumó hace meses,
tragado por el aséptico desagüe
de un teléfono que no contesta).
Le contaré la milonga de costumbre.
Lloraré un poco. Hasta que suelte las recetas.
Pero no le hablaré del fin del mundo.
Podría tomarme por esquizo, y no conviene.
Cuanto menos sepan estos pollos,
mucho mejor.
El fabuloso poema es de Roger Wolf, la fabulosa imagen de Nan Goldin