
DISTOPIAS EN VENUS
Esta tarde a pesar del mal tiempo he ido al teatro. El Retiro nos ha recibido enseñándonos que el mal tiempo a veces te regala una de sus mejores caras. Al llegar, frente al estanque, el teatro Casa de Vacas y ante él un patio casi desfigurado por la humedad nos ha mostrado la bella estampa de tres árboles situados boca abajo. Una imagen deliciosa y atípica parecía ser el mapa que nos llevaría hasta el tesoro; Distopías en Venus. Ya en la sala, la escenografía alimentada por ráfagas de luces de colores, empezaba a contarnos que el viaje sería una delicia. Tres actrices jóvenes pero sobradamente preparadas defendían un texto que a primera vista resultaba para mí casi imposible de hilar. Afortunadamente hay personas que saben coser como los ángeles. Personas como Alba González que bajo una dirección exacta y arriesgada de te mete las escenas por los ojos, no te deja ni siquiera parpadear durante la hora y cuarto que aproximadamente dura la función. Desde luego es fabulosa esa fiereza con la que algunas personas luchan por ofrecer textos, voces y movimientos.Ha sido una agradabilísima y deslumbrante sorpresa. El año pasado, cuando se estreno, la fiebre me había dejado fuera de combate, este año parecía que los microbios tenían para mí los mismo planes. Pero esta vez he ganado yo. Espero que ninguno de los generosos seguidores de este birria blog esté dispuesto a perder. Imprescindible.

















