
LA MAYORÍA DE LOS SERES HUMANOS EN QUIEN PRIMERO PIENSA CUANDO VA A MOVER ALGUNA DE SUS EXTREMIDADES ES EN EL DIABLO
" Alguien nos mira desde el cielo" ,
escribe a media tarde desde Lyon
mi amiga, Carmen García.
Leo sus palabras sentada en el banco de un parque
y al instante me encuentro rodeada de seres ridículos
empeñados en mantener intactas sus costumbres.
Nadie se atreve a hacer ningún movimiento,
la mayoría de los seres humanos
en quien primero piensa
cuando va a mover alguna de sus extremidades
es en diablo.
Aún así me gustaría que alguien, para variar, se arriesgase,
que moviese aunque fuese levemente una ceja
o agitase su dedo anular hasta dejar caer su anillo de boda al suelo
pero sobre el césped sólo hay estatuas secándose al sol
y sobre nosotros la hipotética existencia de Dios
haciendo de las suyas.
" Alguien nos mira desde el cielo" ,
escribe a media tarde desde Lyon
mi amiga, Carmen García.
Leo sus palabras sentada en el banco de un parque
y al instante me encuentro rodeada de seres ridículos
empeñados en mantener intactas sus costumbres.
Nadie se atreve a hacer ningún movimiento,
la mayoría de los seres humanos
en quien primero piensa
cuando va a mover alguna de sus extremidades
es en diablo.
Aún así me gustaría que alguien, para variar, se arriesgase,
que moviese aunque fuese levemente una ceja
o agitase su dedo anular hasta dejar caer su anillo de boda al suelo
pero sobre el césped sólo hay estatuas secándose al sol
y sobre nosotros la hipotética existencia de Dios
haciendo de las suyas.








