Daniel Serrano, periodista altamente preocupado por la importancia de la visión periférica en un ser humano, publica en su blog : http://jinetenlatormenta.blogspot.com/ este artículo que a mí me ha parecido tan consecuente, tan alejado de la moral dógmatica de los devora-tendencias cibérneticas, aunque la tendencia te destroce los órganos vitales, que no he podido evitar pedirle permiso, aunque suene a broma, para "piratearlo" en Mademoiselle. Él, amabilísimo, me ha dicho que sí. Y aquí está. Sé que disfrutaréis con la lectura.
HAN GANADO
Opino que la propiedad privada es un robo. Pero dentro de un orden. Me refiero a que si hay que emprender la colectivización de los bienes privados lo lógico me parece empezar por los multimillonarios. O por las grandes operadoras de telefonía que dominan la red. Sin embargo, el lobby internauta defiende que, antes que nada, se ha de colectivizar la propiedad intelectual, las canciones y las películas y los videojuegos preferentemente. Me rindo. La discusión es imposible. Los talibanes neotecnológicos han impuesto su discurso y todo lo que vaya en su contra es calificado de reaccionario y (¡anatema máximo!) de senil, antiguo, decimonónico, antediluviano, propio de épocas pretéritas. Y dado que los medios convencionales y los tertulianos de cierta edad tienen verdadero pánico a que se les ubique en la Edad de Piedra, medios convencionales y tertulianos de cierta edad (que son casi todos) dan la razón a los internautas talibanes y se acabó lo que se daba. Han ganado la pelea de la opinión pública. Admitámoslo. Hoy leo en el diario Público que, incluso, creadores como Nacho Vegas y reputados raperos defienden la idea de que la piratería difunde la cultura y beneficia a los artistas porque así les salen conciertos en Quito. Pues muy bien. Y luego está esa melonada que forma parte del argumentario habitual: como los piratas son hábiles y burlan la ley mejor triturar la ley o, dicho más apropiadamente, imponer en la red la ley de la selva. Símil recomendado: poner puertas al campo, barreras al mar.
La discusión es imposible. Defender algo tan simple como que un artista tiene derecho a cobrar por su obra se ha convertido en algo de lo que los listos se ríen. Son Los Internautas. Pero internauta también soy yo, que compro en itunes y pago religiosamente mi cuota de Spotify. No, no, caballero, internautas son ellos y por eso la Ley Sinde se ha quedado en un cajón, lo admitió el propio presidente saliente, José Luis Rodríguez Zapatero:
- Es que en twitter se produjo una reacción de protesta muy importante.
Coño, también se produjo una reacción de protesta muy importante en contra del indulto a un banquero y no se lo pensó usted tanto, presidente.
Y luego sale Enrique Dans, gurú de guardia del lobby, y alardea de haber frenado la ley y del éxito del hastag #cuatrotuiteros con el cual se ridiculizaba a quienes habían criticado que cuatro gatos con cuenta en twitter hubieran dado al traste con la legislación antipiratería propuesta por la ministra de Cultura. Vino a decir Enrique Dans:
- Para ser cuatro menuda la hemos liado, todo el día de trending topic #cuatrotuiteros.
Claro que también #cosasdegordas fue trending topic todo el día, bonita colección de insultos machistas a las mujeres con sobrepeso. ¿Esos son internautas también? ¿Esa turba analfabeta es a quien representa Dans y los suyos?
Pero no, ya lo estoy viendo, ah, usted no comprende la red, yo soy nativo digital, usted no, usted lee libros en papel aún (diría más: ¡usted lee aún!). Del carácter de Los Internautas dice mucho su cruzada a favor del libro electrónico. Si usted defiende que el entrañable libro de papel es todavía superior en muchos aspectos (portabilidad, flexibilidad, resistencia, puro placer estético) resulta que usted es un imbécil redomado. Cada vez que he hablado del asunto con un Verdadero Creyente de la Red la disputa dialéctica se ha zanjado con un comentario despectivo por su parte:
- Estás obsoleto.
Ya está dicho todo. Si no aceptas lo que pretenden imponerte, estás obsoleto. Pero ¿qué más les dará? ¿Por qué ese empeño obsesivo en erradicar toda herramienta analógica? ¿Qué ganan ellos con que yo me compre el librito electrónico de marras? ¿Por qué estos rebeldes de la red siempre difunden filosofías favorables a las grandes corporaciones?¿De qué manera han logrado compañías como Apple convertir a consumidores en esclavos dispuestos a difundir la buena nueva de la manzanita mordida? Estás obsoleto. Punto.
Cunde el talibanismo. Pocas ideas pero firmes. Y por eso la discusión es imposible. Claro que creo que pueden revisarse o flexibilizarse los derechos de autor; claro que asumo que, hace muchas glaciaciones, se abusó del usuario imponiendo precios excesivos; claro que, en medio de todo este debate, una SGAE antipática e incapaz de hacerse entender ante la opinión pública ha hecho mucho daño; claro que (no soy idiota) miro y veo que en la red, por la cara, uno obtiene absolutamente todo. Pero eso no impide que siga pensando que alguien que ha construido una canción, una película, un juego, un libro tiene derecho a cobrar por ello. Y que quien copia y difunde una obra a miles de personas sin permiso está robando.
Han ganado. Bien. Es así. Tampoco nos pongamos apocalípticos. La cultura, la creación, sobrevivirá. Siempre habrá valientes dispuestos a entregarse en cuerpo y alma a una pasión. Pero cada vez serán menos los que puedan vivir dignamente de ello. Aunque a lo mejor en Quito les llamen para dar un concierto. Qué bien.