miércoles, 9 de enero de 2013

NORMAS DE CORTESÍA. AMOR TOWLES. SALMANDRA. 413 PÁGINAS






NORMAS DE CORTESÍA. AMOR TOWLES. SALMANDRA. 413 PÁGINAS






Si Francis Scott Fitzgerald levantara la cabeza, lo primero que haría sería darle un abrazo a Amor Towles, el autor de esta generosa y exquisita novela que nos transporta al fabuloso New York de los años treinta. Clubs de Jazz casi marginales donde hombres y mujeres todavía sueñan con que la igualdad existe aunque sólo esté llamada a pervivir bajo esa oscuridad que tan bien cuida siempre la vida privada de las notas musicales. Katey Konten, la dama del apellido eternamente mal acentuado, y Eve Ross, la mujer marcada, empezarán a vivir cuando la mentirosa casualidad entre en sus vidas, cuando queden hipnotizadas por el olor a mojado de un abrigo cuyo coste no podrían pagar ni con un año de sueldo. Cuando Tinker Gray, les enseñe lo que él antes aprendió. Un triángulo escaleno alimentado por martinis y Jazz. Un triángulo amoroso con momentos de amor inventado. Las estaciones del año vistiendo y desvistiendo las intenciones de los protagonistas. Desnudando a unos para abrigar a otros y la hegemonía de ese frío perpetuo de quien no encuentra su lugar en el mundo aunque el mundo cuide de él y lo coloque allí donde el destino vuelve una y otra vez para echarlo. Una novela de falsas apariencias y personajes insatisfechos, de movimientos insatisfechos, chocando contra las paredes más lujosas de la ciudad. Fitzgerald estaría orgulloso de ti Towles como lo estarán aquellos lectores que se acerquen a tu historia coral. Prepárense para leer frases cuyo tuétano está formado por ese todo elegante que hace que una historia tenga un lugar permanente sobre nuestra piel: “ Las luces de la ciudad se encendían una tras otra de una manera que ni siquiera Edison hubiera imaginado”